Posterior a la reunión de los países de la OPEP, el mercado reaccionó con una mayor expectativa en el precio de cotización del barril. A simple vista, parecía que el  acuerdo entre esos países para la reducción de las cuotas, con la contención de la producción de otros países que no están en la OPEP, podrían equilibrar el mercado de forma que los precios subirían de forma importante, pero lo anterior es poco probable.

Como lo comentamos en otro análisis, los grandes beneficiados con la medida de la OPEP serán los productores estadounidenses, que aprovecharán el mercado disponible para aumentar su participación, así como el impulso que daría el nuevo gobierno a la actividad, de forma que el sector financiero también sería gran beneficiado al financiar muchos de los nuevos proyectos.

En cuanto a la demanda global, grandes economías, caso del bloque europeo y Japón, continúan en una ruta que apenas ha logrado establecer crecimiento y, aunque China se mantiene estable, no será un país que influya en una mayor demanda global, como para pensar que podría impactar sobre los mayores precios de la energía.

Recientemente, el Banco Central de Costa Rica contempló en sus proyecciones que el precio por barril del 2017 rondaría los $64, pero posiblemente sea menor, de forma que esto es beneficioso para las expectativas y objetivos locales, tanto de crecimiento económico como en el control inflacionario.